Miel cruda de castaño: un nuevo producto gourmet para la alacena

La miel es un edulcorante natural que se utiliza desde hace siglos por sus propiedades medicinales. 

La miel cruda, en particular, es reconocida por sus numerosos beneficios para la salud, incluido el refuerzo del sistema inmunológico. De hecho, basta echar un vistazo a las opciones provenientes del castaño, lavanda, romero o incluso azahar para darse cuenta de que el paladar va a tener mucho que ver en su elección.

Para hablar de este tipo de mieles es necesario pensar en la labor de las abejas en su colmena recopilando los néctares de estas plantas dependiendo de dónde se sitúe su panal a nivel geográfico.

Tipos de miel: castaño y romero, las más populares en crudo

La miel cruda de castaño artesanal, es decir, sin procesar, es un alimento muy nutritivo y repleto de antioxidantes, vitaminas y minerales. 

Contiene una alta concentración de antioxidantes, que ayudan a proteger el organismo del daño causado por los radicales libres. Además, es rica en vitaminas y minerales como la vitamina C, el hierro y el magnesio, esenciales para mantener una buena salud. De hecho, poseen propiedades antibacterianas que pueden ayudar a prevenir infecciones y favorecer la curación en el caso de trastornos respiratorios.

Esta opción tiene mucha historia y tradición, sobre todo, en la zona del Bierzo, por donde transcurre uno de los Caminos de Santiago más habituales y que ha servido para popularizar sus beneficios no sólo a los peregrinos nacionales sino también internacionales, siendo un producto, tal como explican desde Miel Camino de Santiago, con mucha demanda desde el exterior.

La miel de romero también es un alimento muy nutritivo y rico en antioxidantes y compuestos antiinflamatorios. Contiene vitaminas y minerales como la vitamina B6, calcio y potasio y propiedades antifúngicas que pueden ayudar a prevenir las infecciones por hongos.

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En cuanto a sus diferencias, la miel de castaño tiene un color más oscuro, una textura más espesa y un sabor más intenso en comparación con la miel de romero, que tiene un color más claro, una textura más suave y un sabor más liviano. 

Aunque es un producto muy tradicional en las zonas mediterráneas, también por la tradición culinaria heredada de los pueblos árabes, es Estados Unidos el gran consumidor, seguido de Alemania y Japón, toda una oportunidad para poder posicionar un producto muy nacional en mercados de gran crecimiento y proyección.