CaixaBank teme una lenta bajada de los precios alimentarios

– Un estudio de la entidad advierte de una «incertidumbre elevada» sobre la evolución de la cesta de la compra

MADRID, 08 (SERVIMEDIA)

La inflación de los alimentos se irá suavizando en los próximos meses gracias a la notable reducción de los precios de los productos agrícolas en los mercados internacionales y de los costes de transporte ligados al precio del petróleo, pero «seguirá siendo elevada por el retardo con el que suelen trasmitirse los ‘shocks’ de precios a lo largo de la cadena alimentaria».

Así lo se señala un estudio de CaixaBank Research, al que ha tenido acceso Servimedia, en el que advierte de que podría existir una cierta «asimetría» en la respuesta de los precios de consumo.

«Ante las caídas que se están observando recientemente en los precios de algunas materias primas, los precios de consumo podrían reaccionar a la baja de forma más lenta que cuando se elevaron al encarecerse esos mismos insumos», alertan los autores.

A su juicio, la incertidumbre sobre la evolución del precio de los alimentos es «elevada», puesto que está condicionada por múltiples factores, como los fenómenos meteorológicos extremos no solo en España y en Europa, sino en todo el mundo.

Apuntan además que la reciente alza del precio del petróleo, «si acaba siendo más persistente de lo esperado, tambiéen podría suponer un obstáculo adicional en la moderación de los precios de los alimentos».

El estudio pone de relieve que el descenso de los precios de las materias primas agrícolas y de la energía en los mercados internacionales empieza a percibirse en los precios que pagan los agricultores en España. En concreto, los costes de los inputs agrarios han descendido un 11,2% entre agosto de 2022 (cuando alcanzaron su valor máximo) y mayo de 2023 (último dato disponible). A pesar de este descenso, los costes aún son alrededor de un 35% superiores al promedio de 2019. Los costes energéticos son los que más han disminuido desde su máximo (–42,3%), seguidos de los fertilizantes (–25,7%).

Quizás también te interese:  Un 31% de los alimentos producidos en el planeta nunca llegan a la mesa, según la ONU

No obstante, el componente que más pesa en la estructura de costes del sector primario es el pienso (54,4% del total en 2022), y el descenso de su precio es todavía muy limitado (–6,6% desde el máximo de noviembre de 2022). «Dado que España importa aproximadamente la mitad del cereal destinado a la alimentación animal, el descenso del precio de los cereales en los mercados internacionales debería ayudar a contener la factura de alimentar al ganado en los próximos meses», expone el informe.

El estudio de CaixaBank refleja que el valor añadido bruto (VAB) del sector primario en 2022 retrocedió un 19,8% en términos reales (–5,7% en términos nominales), y en el primer semestre de este año, el comportamiento del VAB ha sido algo más positivo, con un retroceso del 4,7% interanual, gracias en parte a la estabilización de los costes de producción.

Sin embargo, el crecimiento del PIB total ha sido superior (3,2% interanual), por lo que el sector primario ha perdido peso en el conjunto de la economía: mientras que en 2021 representaba el 3,0% del VAB total, en la primera mitad de este año aportó el 2,5%.