-Su director general reconoce que la rebaja del IVA sólo ha moderado la subida de precios

MADRID, 18 (SERVIMEDIA)

El director general de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, señaló este martes que los precios del sector irán descendiendo «en un plazo muy razonable», aunque dependerá de la situación concreta de cada empresa y del impacto que produzca la sequía en la producción.

Así lo indicó durante la presentación del ‘Informe Económico 2022’, con los resultados del ejercicio 2022 del sector industrial de alimentación y bebidas en España, en los que compareció junto con el secretario general de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Fernando Miranda, y la directora de Finanzas, Estudios Económicos y Talento de FIAB, Karina Pereira.

«Si la sequía no afecta a la inflación, si no hay otros elementos como los de este año de efectos climatológicos, huelga de transportes o situaciones de guerra, si todo se va tranquilizando, los precios irán bajando en un plazo muy razonable», apuntó el director general de FIAB.

García de Quevedo justificó esta postura señalando que la cadena agroalimentaria es la «más competitiva», ya que está compuesta por 30.000 empresas que compiten entre ellas tanto entre categorías como en las propias marcas. No obstante, señaló que existirá un decalaje debido al stock que se compra a un determinado precio, de tal manera, que las consecuencias de la bajada de algunos insumos no se reflejarán de un día para otro.

En este sentido, explicó que el año 2022 estuvo marcado por un contexto «muy complejo» en el que la crisis energética, los fenómenos meteorológicos y la huelga de transportes han conseguido «tensionar extremadamente» la cadena. «Un producto de alimentación lleva fertilizantes, gas, transportes, impuestos, agua. Todos estos insumos han subida», subrayó.

No obstante, señaló que esta inflación de costes ha sido absorbida «en parte» por las cuentas de resultados de las empresas. García de Quevedo negó que la industria haya engordado sus márgenes empresariales, pues las empresas que los han presentado hasta ahora los han «reducido». «Con 30.000 empresas, especular con los márgenes te saca del mercado», subrayó.

En este sentido, el secretario de Estado de Agricultura y Alimentación, se posicionó con el sector y dijo que en la pandemia se comportaron de una manera «ejemplar». En cualquier caso, subrayó existen organismos de control para supervisar la actuación de «operadores que individualmente no se atienen a las leyes de la cadena o cualquier otra norma».

En cuanto al impacto de la sequía, el ‘número dos’ de Agricultura reconoció que la precipitación acumulada en 2023 está por debajo de la del año pasado, que ya fue un año «malo». «En la medida que la ausencia de precipitaciones pueda provocar una cosecha más escasa, esto reducirá la oferta y generar cierta tendencia inflacionaria», señaló.

Sin embargo, señaló que habrá que analizar el impacto «sector por sector», ya que el año pasado también hubo malas cosechas en el resto de Europa y en Estados Unidos. Así, productos que mayoritariamente España importa como los cereales o las oleaginosas tendrán «precios normales» si la cosecha se comporta bien en los lugares de origen. En cambio, el olivo o las frutas de hueso estarán más sujetas a la sequía que se produzca en España.

«Es una tendencia de fondo», dijo en cualquier caso el secretario de Estado para mostrar optimismo respecto a la bajada de precios.

Preguntado por las medidas necesarias para ayudar al sector, García de Quevedo afirmó que el Ejecutivo ha tenido en cuenta «parcialmente» su propuesta de bajada del IVA, ya que ellos defendían ampliar la rebaja a productos como la carne y el pescado. En cambio, el Gobierno rechazó el retraso de la puesta en marcha de nuevas medidas impositivas como el impuesto al plástico, que entró en vigor en este 2023, y que tendrá un impacto de 1.000 millones sobre la industria.

En cuanto al escaso impacto de la rebaja del IVA en el precio final de los alimentos, reconoció que la medida solo ha servido para «absorber» parte de la subida, ya que se ha producido un efecto neto de la subida del coste de las materias primas y de elementos como el impuesto al plástico que superan el impacto de la rebaja.

CIFRAS DEL SECTOR

Según datos del informe, la producción de la industria de alimentación y bebidas se moderó hasta un crecimiento del 1,5% en 2022, alcanzando los 144.955 millones de euros frente a la media del 4% o 5% que venía registrando en los años anteriores. «Se ha ralentizado la producción reflejo de la coyuntura tan difícil», señaló García de Quevedo.

Por su parte, el valor añadido bruto se elevó un 13,9%, hasta los 29.786 millones de euros, aunque eliminando el efecto de los precios el incremento fue del 4,1%. El director general de FIAB destacó que la industria supone el 20% de la industria manufacturera y el 3% del PIB del país.

En cuanto al tejido empresarial, 2022 cerró 101 empresas menos, en 30.159 sociedades, un 96% de las cuales eran pymes. Hubo un comportamiento diferenciado por tamaño de la empresa, ya que, a cierre de año, había 268 pymes menos y, en cambio, cinco nuevas empresas de más de 1.000 trabajadores. En cuanto al empleo, Pereira subrayó el «buen comportamiento», con 454.000 afiliados a la seguridad social (+2,3%). Un 27,2% de los trabajadores son menores de 35 años y un 39,1% son mujeres.

Respecto al comercio, este se vio afectado por la situación inflacionaria ya que por primera vez desde el año 2008 se rompió la tendencia creciente en el saldo comercial y se quedó en 10.640 millones de euros. Las exportaciones se elevaron un 9% en valor, pero cayeron un 7,2% en volumen y las empresas exportadoras descendieron un 2,3%, hasta las 18.902. Por países de exportación, Francia (+14%), Portugal (16,2%) e Italia (-0,95%) continúan siendo los principales destinos.

EL director general de FIAB subrayó que ve este descenso «absolutamente coyuntural y temporal». Sobre la caída de volumen de exportación con China, dijo que se debió al descenso de venta de carne de porcino, pues el gigante asiático presenta «fluctuaciones» debido a sus problemas internos con la pandemia y la peste porcina. Sin embargo, dijo que han sido capaces de «compensar» esta caída con exportaciones a Indonesia o Filipinas.