MADRID, 12 (SERVIMEDIA)

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, defendió este jueves la «urgencia» por «regular» la publicidad de alimentos dirigida a menores y advirtió de que, para reducir un 25% la tasa de obesidad infantil en España en 2030, es «imprescindible» abordar las comunicaciones comerciales que llegan al público infantil.

Así lo aseveró en el marco de su reunión con el Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil, Ernesto Gasco, con el fin de «abordar» la situación de la infancia en su condición de «persona consumidora vulnerable» y, por tanto, a su juicio, «de máxima protección en sus relaciones de consumo», según precisó su gabinete en un comunicado.

Por este motivo, Garzón trasladó a Gasco la «urgencia» que, según su criterio, existe por «regular» la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a menores y reivindicó que el abordaje de la publicidad infantil propuesta por su gabinete es «imprescindible» para «cumplir» con los objetivos del Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil que el Gobierno presentó públicamente el pasado mes de junio.

Este plan contiene 200 medidas, 50 de ellas «prioritarias», y busca reducir la tasa de obesidad en un 25% para 2030, según puntualizó Consumo.

En este punto, recordó que cuatro de cada 10 niños de entre seis y nueve años tienen «exceso» de peso en España, según el estudio Aladino elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, dependiente de Consumo.

En paralelo, hizo hincapié en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado la situación de la obesidad como «epidemia» y sitúa a España entre los países de la Unión Europea (UE) «con mayor prevalencia de obesidad y sobrepeso infantil».

En este contexto, y dado que la UE ha «instado» a los Estados miembro a desarrollar normativas que «reduzcan» el «impacto» de la publicidad de alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares libres o sal en menores y adolescentes, Garzón indicó la «necesidad» de aprobar en España, «a la mayor brevedad posible», el Real Decreto sobre regulación de la publicidad de alimentos y bebidas dirigidos al público infantil.

Principalmente, según el ministro, porque se trata de una normativa que «garantiza» la «protección» de los derechos a la salud y al desarrollo «integral» de la infancia y «reconoce el interés superior del bienestar de los menores ante las comunicaciones comerciales».