La red de alerta de la Agencia de Seguridad Alimentaria reportó 1.081 notificaciones en 2021, casi el doble que en 2020

-Según la memoria de actuaciones del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (Sciri) en 2021

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

El Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (Sciri) de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), dependiente del Ministerio de Consumo, reportó en 2021 un total de 1.081 notificaciones frente a las 634 del año anterior.

Así queda reflejado en la última memoria de actuaciones de dicho sistema, que destaca el «incremento notable» del número de notificaciones de la red de alerta, que el pasado ejercicio marcó récords.

De entre todas estas notificaciones, el número de expedientes de alerta se incrementó en un 32,5% respecto a 2020.

Por categorías, en relación con el año anterior, en el 2021 se produjo una disminución del 5% en las notificaciones de la red de alerta relacionadas con productos de origen vegetal, que supusieron el 41%, así como un aumento del 1% en el caso de productos de origen animal (38%) y del 4% en materiales en contacto con alimentos (9%).

En cuanto a los peligros asociados a las notificaciones de la red de alerta, al igual que ocurrió el año previo, destacó el aumento de las notificaciones por peligros químicos (63%) que, de nuevo, superaron a los peligros biológicos (20%).

Por lo que respecta al control en frontera de alimentos, en 2021 el número de notificaciones de rechazo aumentó «considerablemente», según el informe, que recoge un total de 324 notificaciones frente a las 103 que hubo en 2020.

Este intercambio de información se tradujo en un flujo entre todos los miembros de la red de más de 22 000 documentos.

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CASOS DESTACADOS

En esta memoria también se ha incluido un capítulo para informar en concreto de tres casos «destacados» de la red que, según la Aesan, «marcaron» 2021, como fueron la detección de óxido de etileno en diversos productos alimenticios, principalmente helados; el empleo de bambú y otras fibras vegetales junto con plástico en materiales destinados al contacto con alimentos y el incremento en el número de alertas gestionadas y publicadas en relación a la presencia de alérgenos, sustancias que producen intolerancia y gluten en alimentos en los que no se respetaban las obligaciones legales para garantizar la información correcta a los consumidores.

La Aesan quiso agradecer el «grandísimo esfuerzo» que, a su juicio, realizan todos los agentes implicados en esta red, que, dijo, «hacen posible el consumo y la comercialización de alimentos en nuestro país con altísimos niveles de seguridad alimentaria».