Los retos de la hostelería para superar este 2021 están siendo dignos de mención. A las restricciones y nuevas olas del coronavirus se ha sumado un descenso del público y turismo internacional, lo que ha lastrado sus resultados de forma considerable en algunas zonas aunque, lo cierto, es que el turista español ha cumplido y ayudado a que terrazas, restaurantes y hoteles fueran llenándose de huéspedes y comensales.

Durante este año y medio, ha sido uno de los sectores más perjudicados por los cierres, viendo cómo sus productos perecederos podían echarse a perder si no contaban con buenas cámaras que soportasen su frescura durante un tiempo.

De ahí que, pasado toda la vorágine de los cierres y confinamientos, hayan sido muchos los que han apostado por invertir en nuevas cámaras frigoríficas que sean capaces de responder a sus necesidades apostando por nueva tecnología y avances.

“Las últimas tecnologías en refrigeración han cambiado mucho con respecto a lo que antes se instalaba en locales y establecimientos. Son muchas las marcas que están presentando, desde hace poco, novedades al respecto ya que no solo se trata de que la cadena de frío se mantenga sino que se haga con el menor gasto energético y emisión de co2 posible” explican desde Jiménez Morón, una de las empresas de referencia en el sector.

¿Por qué son claves estos avances en las cuentas de los establecimientos?

Para empezar, porque van a atesorar gran parte del costo operativo de cualquier local, atesorando de una forma óptima la materia prima con la que la mayoría realizan sus menús y ofertas gastronómicas.

La monitorización constante de estos dispositivos de frío es clave para garantizar la calidad del producto, cada vez apostando más por el de km.0, sabiendo que en ningún momento ha dejado de estar en una temperatura estable que se mantenga dentro de los parámetros óptimos (entre 4ºC y -18ºC). Todo lo que salga de ahí queda inservible.

A esto se suma la necesidad de garantizar que no se produzcan contaminaciones cruzadas, para lo que los nuevos dispositivos también tienen soluciones de sellado.

Por suerte, cada vez hay más opciones que responden a las verdaderas necesidades, existiendo tamaños, soluciones casi a medida y, sobre todo, optimizando al máximo la rotación de productos que garanticen un menú cada vez de mejor calidad en el plato final. Solo así salen las cuentas.