– Según revela un estudio encargado por la Organización Mundial de la Salud

MADRID, 08 (SERVIMEDIA)

Solo un 20% de las guías europeas sobre dieta incorporan la sostenibilidad alimentaria, según revela el estudio ‘Dietary patterns for health ans sustainability’ encargado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ha sido liderado por la profesora e investigadora Anna Bach, del grupo FoodLab de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

El proyecto tiene por objeto lograr un consenso internacional entre expertos y diseñar acciones para avanzar hacia un sistema alimentario más sostenible y saludable en el ámbito europeo. Además, los resultados del estudio, publicado en abierto, recogen acciones y políticas dirigidas a los responsables públicos para promover este tipo de dietas en Europa.

El estudio concluya que es necesario abordar la cuestión entre distintos agentes, con acciones alineadas, simultáneas y coherentes en distintos campos, como la elaboración de guías estratégicas y cambios legislativos, así como actualizar las guías de alimentación saludable, dado que la mayoría no tienen en cuenta la sostenibilidad.

La investigadora Anna Bach recomendó aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal, como fruta, verdura, legumbres y frutos secos, y reducir el consumo de carne roja y de los productos ultraprocesados ricos en sal, grasa o azúcar.

Además, incidió en que se trata de volver a la dieta mediterránea tradicional, caracterizada por un alta consumo de vegetales y pescado, y un bajo consumo de carne. También recalcó que las dietas basadas en plantas «son beneficiosas para la sostenibilidad, dado que estos alimentos tienen menos impacto ambiental que los de origen animal, tanto en relación con las emisiones de gases de efecto invernadero como con el uso del agua, del suelo y de nitrógeno y fósforo».

Por otro lado, criticó que «en los últimos 60 años» los patrones alimentarios en la población se han ido occidentalizando, con la incorporación de calorías vacías de azúcares refinados, grasas y alcohol.

Esta situación ha provocado un crecimiento del sobrepeso y la obesidad, junto con el de enfermedades crónicas no transmisibles. De hecho, según el Informe Regional Europeo de Obesidad 2022, España es uno de los países europeos con mayor prevalencia de obesidad infantil.

Otro resultado de la investigación liderada por la UOC es el informe publicado por la OMS sobre ‘Dietas saludables y sostenibles: líneas de trabajo en la región europea de la OMS’ en las que recoge una serie de líneas de acción para promover cambios en los sistemas alimentarios y a los patrones dietéticos.

Entre las acciones que enumera el documento se encuentra la necesidad de que los concursos públicos para proveedores de comidas prioricen dietas saludables y sostenibles; que aumente la investigación sobre el valor nutricional y el impacto ambiental de los alimentos procesados basados en plantas; o que se reformulen los alimentos procesados.

Según explicó la investigadora, con estos cambios se podría disminuir de forma significativa el impacto sobre el planeta y mejorar la salud de la población, y añadió que «el 22% de las muertes en el mundo pueden atribuirse al elevado consumo de sal y al bajo consumo de cereales integrales y fruta».